Reunión inicial gratuita de 30 minutos: descubre qué puedes automatizar.

IATeam Kantex3 min de lectura

IA en tu empresa: ¿por dónde empezar?

Adoptar la IA no empieza por una herramienta, sino por una tarea. Así eliges una primera aplicación que encaje con tus procesos, tus datos y tus riesgos.

Cuatro compañeros comentan un diseño en un portátil
Foto: @mimithian / Unsplash

Casi todas las empresas quieren hacer algo con IA, pero pocas saben por dónde empezar. Contratar un chatbot es cuestión de minutos. Una aplicación que de verdad colabore en tus procesos exige más reflexión. En este artículo verás cómo elegir un primer paso lo bastante pequeño para tenerlo bajo control y lo bastante grande para que se note.

¿Por dónde empezar con la IA en una empresa?

Empieza por una tarea concreta, no por la tecnología. Busca trabajo que se repita a menudo, que implique mucho texto o muchos documentos y que hoy se haga a mano. Piensa en clasificar el correo entrante, copiar datos de facturas o responder preguntas de clientes con información que ya existe en algún lugar de tu organización. Estas tareas tienen tres características que hacen que la IA funcione bien: hay suficiente material de ejemplo, el resultado se puede comprobar y un error se puede corregir. Evita elegir como primera tarea una en la que una decisión equivocada tenga consecuencias graves inmediatas, como rechazar automáticamente una solicitud. Empieza también con un grupo de usuarios acotado, para aprender rápido qué funciona. El objetivo de una primera aplicación no es solo ahorrar tiempo, sino también ganar experiencia: cómo la usan los empleados, dónde falla y qué acuerdos sobre los datos hacen falta.

¿Qué aplicaciones de IA funcionan bien en las empresas?

Las aplicaciones que mejor funcionan en la práctica no suelen ser las más llamativas. Son tareas en las que un modelo de lenguaje lee un texto, lo entiende y lo convierte en algo útil, dentro de un proceso que ya existe. Un asistente de conocimiento responde preguntas a partir de tus propios manuales e instrucciones de trabajo y cita la fuente, para que un empleado pueda comprobar la respuesta. El procesamiento de documentos extrae datos de PDF, escaneos y correos y los deja preparados en el sistema adecuado. La clasificación determina de qué trata un mensaje entrante y qué departamento debe atenderlo. Un agente de IA va un paso más allá y ejecuta una acción acotada, como crear un borrador de pedido. Lo que tienen en común: asumen el trabajo preparatorio, mientras una persona conserva la decisión donde hace falta. Ejemplos habituales:

  • Responder preguntas de clientes con información de tu propia base de conocimiento
  • Leer facturas de compra y prepararlas para su revisión y contabilización
  • Clasificar el correo entrante y derivarlo al departamento adecuado
  • Resumir documentos largos o actas de reuniones
  • Redactar descripciones de producto a partir de datos técnicos

¿Qué datos necesitas para empezar con la IA?

Menos de lo que quizá piensas, pero tienen que ser los adecuados. Para la mayoría de las aplicaciones empresariales no necesitas entrenar tu propio modelo. Un modelo de lenguaje existente ya puede hacer mucho, siempre que tenga acceso a la información relevante para la tarea. Para un asistente de conocimiento, los documentos actualizados y fiables importan más que un gran volumen de datos. Los manuales desactualizados o las instrucciones contradictorias generan respuestas desactualizadas o contradictorias. Para el procesamiento de documentos conviene tener un conjunto de ejemplos, para comprobar lo bien que funciona el reconocimiento antes de ponerlo en marcha. Fíjate también en los permisos: ¿qué empleado puede ver qué información? Una buena aplicación de IA respeta esos permisos y nunca muestra a un usuario lo que no habría podido abrir sin IA. Por eso, limpiar y ordenar tus fuentes suele ser el primer paso, y ya es útil por sí mismo.

¿Cómo mantienes el control de la privacidad y la calidad?

Acordando las reglas de antemano y plasmándolas en la propia aplicación. Decide qué datos puede usar la IA y cuáles no, por ejemplo ningún dato personal médico o financiero si no es necesario. Elige un proveedor con condiciones empresariales que no entrene con tus datos y comprueba dónde se realiza el tratamiento. Para organizaciones en los Países Bajos, lo lógico es que el tratamiento se haga dentro de la UE. Define también cuándo debe revisar una persona. En un resumen importa menos que en una acción en tu ERP. Registra cada resultado, para poder ver después qué hizo la IA y con qué información. Por último, evalúa la calidad con un conjunto fijo de preguntas o documentos de prueba. Así ves si un cambio en el modelo o en tus fuentes mejora o empeora los resultados, en lugar de fiarte de la intuición.

¿No tienes claro qué tarea de tu organización es el mejor punto de partida? En una primera llamada gratuita analizamos juntos tus procesos y vemos dónde tiene sentido la IA, y dónde no.

Última actualización:

Dos desarrolladores trabajan en código en pantallas grandes

Integraciones

¿Cuándo elegir una integración API?

Volver a teclear datos entre sistemas cuesta tiempo y provoca errores. Descubre cuándo una integración API es la solución adecuada y en qué fijarte.

Cuatro compañeros comentan un diseño en un portátil

Análisis de procesos gratuito

Descubre en 30 minutos qué puedes automatizar

Repasamos juntos un proceso y te mostramos dónde el software, las integraciones o la IA ahorran tiempo. Sin compromiso.